21Mar

Crema de tomate y calabacín con orégano y tomillo

Esta crema de tomate y calabacín se está convirtiendo en una de mis favoritas. Te sorprenderá por su sabor fresco y original. Para comer o cenar, en cualquier momento sienta bien.
El calabacín suaviza mucho lo que sería una crema de tomate, y las hierbas le dan un toque buenísimo y muy mediterráneo. Aunque estos días entra mejor caliente, está también muy rica si la sirves fría. Si no tienes hierbas frescas en casa, no pasa nada, puedes utilizar las secas que también le van a dar sabor.

Entre los ingredientes verás que utilizo “estevia”. Es un endulzante natural, muy sano y con cero calorías. Hace tiempo que he desterrado al azúcar de mi vida y utilizo estevia siempre que necesito dar un toque dulce. La podéis encontrar en polvo, líquida o en hojas. Yo la uso en polvo y cuidado, porque es 300 veces más potente que el azúcar. Al principio hay que ser comedido con ella hasta cogerle el punto. Cada vez la venden en más sitios por lo que es fácil encontrarla en casi cualquier supermercado.

Crema de tomate y calabacín con orégano y tomillo
 
Tiempo
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Raciones: 4
Ingredientes
  • 6 tomates
  • 2 calabacines (1 y ½ si son grandes)
  • 1 cebolla morada
  • 1 diente de ajo
  • 1 y ½ litros de agua
  • 2 cucharadas de tomate concentrado
  • ½ cucharadita de estevia (o del endulzante que utilicéis)
  • Unas ramas de tomillo fresco
  • Unas hojas de orégano fresco
  • 100 ml. de leche de avena (u otra leche vegetal)
  • Zumo de ½ limón
Elaboración
  1. Pon una cazuela al fuego, añade una cucharada de aceite de oliva y rehoga la cebolla y el ajo picados. Añade los tomates cortados en cuartos y los calabacines troceados. Rehoga 5 minutos más.
  2. Añade el tomate concentrado, la estevia, unas ramas de tomillo y orégano frescos. Cubre con agua (más o menos 1 litro y ½). Deja que se cocine hirviendo a fuego medio durante unos 30 minutos.
  3. Tritura la crema y añade el zumo de limón y la leche de avena. Mézclalo bien y cuélala para eliminar cualquier resto de piel de tomate o pepitas.
  4. Sírvela fría o caliente con unas unas hojitas de orégano y tomillo frescos para acompañar.