31Jul

Ensalada veraniega con quinoa

¡Súper fresquita y saludable! Una ensalada muy refrescante, perfecta para las comidas veraniegas.

¿Sabes que la forma de cortar los ingredientes influye en su sabor? Pues así es. Una ensalada con los mismos ingredientes cortados en trozos grandes o picados en pequeño, no tiene nada que ver. No es lo mismo comer el pepino en rodajas que rallado. O el tomate con piel que sin piel.

Para esta ensalada, me gusta que los ingredientes estén bien picaditos y el pepino rallado. La quinoa la sirvo aparte para que cada uno mezcle la cantidad que quiera.

He recibido muchas consultas sobre cómo cocer la quinoa. Muchos me decís que os queda como un engrudo. Bien, aprovecho para indicaros cómo hacerlo para que no os vuelva a pasar. El único secreto es poner mucha agua. Si te queda como un engrudo es que no tenía suficiente. Cuece la quinoa en abundante agua hirviendo, y luego escurre en el colador. Así de fácil.

Ensalada veraniega con quinoa
 
Tiempo
Tiempo
Tiempo
 
Raciones: 1
Ingredientes
  • Cebolleta
  • Pimiento verde
  • Tomate
  • Pepino rallado
  • Melocotón
  • Semillas de calabaza
  • Hierbabuena picada
  • Quinoa
  • Aliño: chorrito de aceite de oliva virgen extra, ½ cucharadita de cúrcuma, una pizca de pimienta negra molida, un poco de sal zumo de limón.
Elaboración
  1. Lava la quinoa bajo el grifo de agua fría. Cuécela 15 minutos en abundante agua hirviendo. Escurre y deja enfriar.
  2. Pica bien finito la cebolleta y el pimiento verde. Pela el tomate y córtalo en dados. Haz lo mismo con el melocotón. Ralla en pepino.
  3. Pon todos los ingredientes ya troceados en un bol, añade unas semillas de calabaza y hierbabuena picada.
  4. Prepara el aliño mezclando un chorrito de AOVE (aceite de oliva virgen extra), con ½ cucharadita de cúrcuma, una pizca de pimienta negra molida, un poco de sal y el zumo de 1 limón.
  5. Sirve bien fresquita, por un lado la quinoa, por otro los ingredientes de la ensalada y por otro el aliño. Que cada uno la monte a su gusto.
Notas
Un truco para no fallar con la quinoa: cuécela en abundante agua hirviendo. Como si estuvieras haciendo pasta. Si te quedas corto de agua, te quedará apelmazada. Una vez cocida, la escurres en el colador y lista.