6Jun

Un viaje por La Toscana

Este año he cumplido uno de mis sueños ¡recorrer La Toscana en coche! Ha sido un viaje maravilloso que he hecho mano a mano con mi amiga Adriana. 7 días que han dado para mucho, y en los que hemos disfrutado de la maravillosa gastronomía italiana y de  paisajes de postal.

Aquí dejo escrito nuestro recorrido. Mi guía de La Toscana. Con todos los tips que me han parecido imprescindibles para que el viaje salga redondo. Espero que os sean útiles y que os animéis a visitar esta maravillosa parte de Italia.

Nuestro vuelo fue un Ryanair Madrid – Pisa de un sábado bien temprano por la mañana. Con una maleta de mano para toda la semana, ¡listas para la aventura!

Día 1: Pisa y Lucca

Piazza dei Miracoli. Pisa.

Llegamos a Pisa temprano. Salimos del aeropuerto y nos dirigimos a pie a recoger el coche de alquiler. Trámite rápido y sin complicaciones. Del aeropuerto a la ciudad tardamos unos 15 minutos.

La mayor atracción de Pisa es su famosa Torre inclinada, que se encuentra junto al Duomo y el Baptisterio, en la Piazza dei Miracoli. Un paseo alrededor para admirar este conjunto arquitectónico, unas fotos, y una cerveza Moretti en una terraza, fue nuestro plan mañanero en Pisa.

Piazza San Michelle. Lucca.

Al final de la mañana, nos dirigimos a la preciosa Lucca. Una pequeña ciudad que mantiene intacto todo su esplendor de la Edad Media. Pasear por sus calles es como retroceder en el tiempo. Visita el Palazzo Fanner, que tiene un bonito jardín  con las típicas esculturas italianas y en el que se hacen conciertos de música clásica. Toma un aperitivo en uno de los cafés que rodean la Piazza del Anfiteatro, y haz una parada para comer en la Trattoria di Leo. Por la tarde, un paseo hasta la Piazza San Michelle, un café en Piazza Napoleone, y visita al Duomo de San Martino. Hacer noche en Lucca, cenar en una terraza y dar un paseo nocturno, o asistir a un concierto de música clásica, es un plan perfecto.

Día 2: Florencia

Duomo de Florencia

De buena mañana ponemos rumbo a Florencia. Nos alojamos en el Hotel Unicornio. Grata sorpresa descubrir que está ubicado en una zona buenísima. Muy cerca del río Arno y del Ponte Vecchio, podíamos ir andando a todas partes. ¡Empezamos bien! Eso sí, aparcar el coche en el centro de Florencia es misión imposible. La mejor opción es dejarlo en alguno de los muchos parkings vigilados que hay. Teníamos dos enfrente del hotel. Nos costó 26€/día y nos olvidamos de él.

Con la ilusión que teníamos por conocer la ciudad, dejamos las maletas en el hotel y nos lanzamos rápidamente a las calles. Lo primero que fuimos a ver fue la Plaza del Duomo, con su Catedral Santa María del Fiore y su espectacular Cúpula de Brunelleschi. Acto seguido, atravesamos el famoso Puente Vecchio hasta llegar al Palazzo Pitti.

Hablar de Florencia es hablar de la familia Medici. Da la casualidad de que antes de nuestro viaje, Adriana y yo habíamos visto la serie “Los Medici”, por lo que estábamos ya muy familiarizadas con la historia de esta ciudad, y vivimos nuestra visita de una manera muy intensa. Ver en vivo y en directo todos los edificios, palazzos y rincones que salen en la serie, ¡fue genial! Si tienes intención de hacer este viaje, te recomiendo ver la serie antes de ir. Te dará un punto de cercanía muy interesante y disfrutón.

Cúpula de Brunelleschi. Florencia.

Este fue el día en el que comimos nuestra primera y última pizza italiana del viaje. No por nada. La pizza estaba riquísima, pero cuando descubres la pasta italiana… no tienes ojos para nada más.

Pizza. Florencia.

Después de comer, volvimos a cruzar el Puente hasta la Piazza della Signoria, donde se encuentra el Palazzo Vecchio y en su puerta, una réplica del David de Miguel Ángel.

Agotadas de tanta caminata y emoción, había que hacer una pausa. El “Ditta Artigianale” es un bar muy chulo y agradable para hacer una parada y tomar un vino o un café. Es céntrico y no tan turístico. Se encuentra en Vía dei Neri. Y aprovechando que estábamos en la misma calle, acabamos el día haciendo algo imprescindible: comer una schiacciata (panino) en el famoso “All Antico Vinaio”. Un lugar que os recomiendo sin duda visitar. Suele haber una larga cola en la calle para pedir. No desistas, va muy rápida. La schiacciata que más nos gustó fue una que se llama “Dante”, con crema de trufa, rúcula, queso crema y jamón. ¡Una delicia!

Con tu schiacciata en la mano, puedes quedarte en la calle comiéndola y observando a la gente, que siempre es un buen plan. Y por 2€ más, puedes servirte todo el vino que quieras en una barrita que tienen fuera.

Schiacciata en All´Antico Vinaio. Florencia.

Día 3: Florencia 

En la Basílica de San Lorenzo. Florencia.

Comenzamos el segundo día en Florencia visitando la Basílica de San Lorenzo, donde se encuentra la tumba de Cosme de Medici y la Capilla Medicea. Si vas pronto, comprarás las entradas fácilmente. Al lado de San Lorenzo está el Mercado Central. Otro lugar que no te puedes perder, y en el que yo disfruté como una enana. La planta baja es el mercado tradicional, lleno de puestos con pastas, aceites, especias y todo tipo de exquisiteces italianas. Te recomiendo comprar cosas aquí si quieres llevarte a casa. La parte de arriba del mercado es un espacio chulísimo y moderno. En esta parte es donde está la Escuela de Cocina Lorenzo de Medici, puedes apuntarte a hacer un curso de pasta italiana una mañana. Está lleno de puestos para comer desde pastas o pizzas, hasta sushi e incluso ostras. Merece la pena visitarlo.

Comimos en un puesto más rústico de la parte de abajo, y probamos la Ribollita, un plato muy típico de La Toscana. Se trata de una sopa de origen humilde hecha con pan duro, verduras y legumbres.

Después de comer, visitamos la iglesia de Orsanmichele y la Basílica de la Santa Croce (ojo que cierra a las 17:00 horas). Es magnífica, e impresiona encontrarse con las tumbas de personajes históricos como Miguel Ángel, Galileo o Maquiavelo. ¡Cuánto talento unido para la eternidad!

Santa María della Croce. Florencia.

A última hora de la tarde subimos dando un paseo hasta la Piazzale Michelangelo. No dejes de hacer este plan. La plaza está en un alto y hay unas vistas panorámicas de la ciudad espectaculares. Quédate un rato disfrutado y viendo la puesta de sol.

Florencia desde Piazzale San Michelangelo

Visitar una ciudad tan intensa hace que acabes el día agotado y hambriento. Urgía reponer fuerzas y descansar. Bajamos de la plaza paseando a orillas del río Arno. Cualquier trattoria que encuentres en esta zona puede ser una buena opción para cenar. Pero te recomiendo dos de ellas. Ambas están en la Piazza della Passera. La Trattoria 4 Leoni y el 5 cinque. Nosotras estuvimos en 4 Leoni y nos encantó. Es importante reservar para cenar, están muy solicitadas.

Ponte Vecchio desde Oltrarno

Día 4: florencia

Cuarto día de viaje y tercero en Florencia. Hoy toca visitar La Academia y ver la imponente escultura El David de Miguel Ángel. Si no se tiene entrada reservada con anterioridad, hay que estar en la puerta a las 7:30 a.m. en punto. Toca madrugón pero podrás entrar sin problema. Ojo, que como llegues a las 7:45 te puedes encontrar con una cola de 2 horas. Nosotras llegamos a y media y entramos de las primeras. Un cuarto de hora crucial.

No se tarda mucho en visitar La Academia. Si como nosotras has madrugado, seguro que te apetece acercarte al Mercado Central y tomarte un cafecito en la planta de arriba.

A media mañana teníamos hora ya reservada para visitar la Galería de los Uffizi. Vete con fuerzas porque es grande y está llena de obras maestras de Tiziano, Leonardo, Vasari, Raphael, Botticelli… Un gustazo agotador pasear por sus galerías. Visita obligatoria.

El nacimiento de Venus. Botticelli. Galerías Uffizi.

Salimos de las Uffizi un poco borrachas de arte y de tanta gente. Decidimos buscar un sitio poco turístico y tranquilo para comer. Por el camino, pasando por la Piazza del Mercado Nuovo, nos encontramos con la Fontana del Porcellino. Una fuente con forma de jabalí al que dicen que hay que frotar el morro y ponerle una moneda en la boca para obtener buena suerte y asegurarte de volver a Florencia. Vamos, un saca pastas, pero nuestra moneda allí se quedó. Hay que hacer la turistada por si acaso.

Caminando sin rumbo fijo, encontramos una pequeña tienda de paninos que nos encantó. Decidimos comprar uno y sentarnos en un banquito fuera a comerlo. El sitio se llama “Vinaino di Parte Guelfa” y está en Vía Val di Lamona. Os recomiendo tenerlo en cuenta porque los paninos están buenísimos y solo cuestan 3,50€. Algo impensable en Florencia. Lo pedimos de gorgonzola con jamón y crema de funghi. ¡Buenísimo! Además, os chivo que en este sitio tienen latas de cerveza a 2€, en Florencia hemos llegado a pagar 8€ por una. Fue todo un descubrimiento.

Paninos en Vinaino di Parte Guelfa. Florencia.

Después de un día de tanta visita cultural, el mejor plan que puedes hacer por la tarde, es cruzar el puente a la zona de Oltrarno (al otro lado del río Arno), donde la gente de Florencia hace su vida fuera del turisteo. Es la zona de moda entre la gente joven. Encontrarás muchos bares con terrazas en los que la gente se reúne con amigos después de trabajar. Pasea por sus calles descubriendo tiendecitas y disfrutando del ambiente.

Un paseo por Oltrarno

Sobre las 8 de la tarde dirígete a la Piazza del Spirito Santo. Allí la mayoría de bares ofrecen el aperitivo, una costumbre que se ha extendido en Florencia. Pides tu bebida y por solo 1€ más, puedes acceder a un buffet de comida con platos muy variados, que van reponiendo constantemente. Desde pastas a ensaladas, pollo o couscous, puedes comer hasta hartarte. La gente aprovecha para cenar, y eso hicimos nosotras como cena de despedida florentina. Cenamos el aperitivo en la terraza del Caffe Mingo en la Piazza del Spirito Santo.

Florencia es una ciudad que enamora. ¡Estoy deseando volver!

Aperitivo en la Piazza del Spirito Santo (Caffe Mingo)

Día 5: Siena – Volterra – San Gimigniano

Piazza Il Campo. Siena.

El quinto día de viaje y después de dormir como auténticos troncos, nos despertamos temprano, recogimos el coche del parking y pusimos rumbo a Siena. Después de conocer Florencia, no creíamos que nada nos pudiera sorprender hasta tal punto. Siena es una preciosidad. La Piazza Il Campo es espectacular. Viendo tanta belleza puedes tener la sensación de que los edificios son de cartón piedra, y de que en realidad estás en el decorado de una película. En la Plaza se encuentra el Palazzo Comunale que se puede visitar e incluso subir a la torre.

Toda la plaza está rodeada de bares ideales. Fíjate en los que tienen un balcón al que se puede subir. Aprovecha para comer algo ahí y mientras descansas, lee la historia de “El Palio”.

Callejea hasta llegar al Duomo y rodéalo para ver el Baptisterio. Antes de irte de Siena, da un paseo por sus calles y aprovecha para comprar alguna cosas en sus tiendecitas.

Por la tarde, ponemos rumbo a San Gimigniano. Pero sobre la marcha, decidimos visitar antes Volterra y pasear por sus calles. Visitamos el teatro romano y compramos pasta artesanal y unos anillos de alabastro. Ahora sí, nos marchamos a San Gimigniano.

Torre de San Gimigniano

Habíamos leído que este pueblo era especial, y realmente lo es. Desde la carretera a lo lejos ya impresiona verlo. En lo alto de una colina, tiene 14 torres de piedra bien altas y está rodeado por una muralla medieval. Ha sido una de los lugares de La Toscana que mejor sabor de boca me ha dejado.

Callejea un buen rato y descubre rinconcitos estrechos y pequeñas trattorias con encanto.

Calle estrecha de San Gimigniano

Cenamos en la Osteria San Giovanni, donde comí una de las mejores pastas al tartufo que he probado en mi vida.

Dormimos en un hotel a las afueras de San Gimigniano, hay muchos sitios para alojarse en la zona. El nuestro se llamaba Le Volpaie.

Pasta al tartufo en la Osteria San Giovanni. San Gimigniano.

Día 6: Montalcino – Pienza – Montepulciano

El día seis, damos un último paseo por las calles y tiendas de san Gimigniano. Antes de irnos pasamos por la famosa heladería Dondoli. Obligatorio probar estos helados que tienen el premio al mejor helado del mundo.

Paisaje con cipreses en Val D´Orcia

Emprendemos rumbo recorriendo las pintorescas carreteras de Val D´Orcia. En este valle, declarado Patrimonio de la Humanidad, es donde vas a encontrar los famosos paisajes de La Toscana, con sus campos verdes acolchados y llenos de cipreses. Cualquiera de los  pueblos de Val D´Orcia  es digno de ser visitado. Nuestra primera parada fue Montalcino.

Campos de flores en La Toscana

A mediodía llegamos a la preciosa Pienza. Una ciudad pequeñita considerada ejemplo perfecto de ciudad renacentista. Hay cosas que visitar aquí pero ojo, si llegas a la hora de comer, mejor que sea lo primero que hagas. En Pienza no hay manera de encontrar un sitio abierto después de las 14:30 horas.

Encontramos “La Terraza del Chiostro”, un sitio estupendo para comer una pasta o pizza. Tiene unas vistas espectaculares.

Después de comer, visitamos el Palazzo Piccolomini. Merece la pena la visita porque ves el Palazzo con su mobiliario original de la época. La entrada incluye una audioguía que te va contando cada estancia.

Disfruta dando una paseo por esta maravilla de ciudad, no tardarás mucho.

Rincones de Pienza

Salimos de Pienza y ponemos rumbo a Montepulciano. El pueblo está en lo alto de una colina. Toca hacer piernas hasta llegar a la Piazza Grande. Busca y haz una parada en “La Cantina”. Una bodega subterránea a la que puedes acceder gratis. Baja hasta abajo del todo y encontrarás una antiquísima bodega de la época etrusca.

En una hora, hora y media, has visto el pueblo. Esa tarde pusimos rumbo a nuestro hotel en Arezzo.

Día 7: Arezzo – Cortona – Perugia

Estas ciudades están en la parte más oriental de La Toscana. Arezzo es más grande que los pueblos que hasta ahora hemos visitado. Queríamos abarcar la mayor zona posible de La Toscana para tener una visión amplia. No es imprescindible llegar hasta aquí. Si tienes que elegir, sin duda quédate en Val D´Orcia y sigue disfrutando de los campos de cipreses. Si llegas hasta Arezzo, debes saber que tiene un casco histórico medieval precioso, y es aquí donde se encuentra la famosa plaza en la que se grabaron escenas de la película La Vida es Bella.

Fachada en casco histórico de Arezzo

Pasamos la mañana paseando por Arezzo, y ponemos rumbo a Cortona. El pueblo en el que se rodó la película “Bajo el sol de La Toscana”. Fue un acierto meterlo en nuestra ruta. Es un pueblo silencioso y pequeño con mucho encanto. Allí comimos en la Trattoria La Grotta que os recomiendo visitar. Fueron muy amables con nosotras, nos dieron de comer cuando estaban ya cerrando. Disfrutamos de unas verduritas asadas muy al estilo toscano, y nos recomendaron unos gnocchis de ricota caseros absolutamente deliciosos, ¡los mejores que hemos probado en la vida!  Todo regado con un maravilloso vino de la zona, hizo de nuestra visita a Cortona un día genial.

Gnocchis y pasta caseros en la Trattoria La Grotta. Cortona.

Al caer la tarde ponemos rumbo a nuestro último destino, Perugia. La ciudad de los bombones más famosos de Italia, los Baci Perugina. La ciudad estrusca, tiene un precioso casco histórico por el que merece la pena pasear. Encontramos una galería de arte en la que había un concierto de violín y chelo, en la que nos quedamos disfrutando un buen rato. Cenamos en cualquier trattoria y a dormir pronto. Al día siguiente nos tocaba madrugar para llegar al aeropuerto. Nos quedamos en el hotel Exe Perusia.

Lo mejor de un viaje es quedarte con ganas de repetir.

Volveré a La Toscana. ¡Espero que muy pronto!

Tips importantes desde España antes de viajar:

  • Alquila un coche desde España a recoger y devolver en el aeropuerto.
  • Reserva desde España tus entradas para la Galería de los Uffizi, La Academia, y para subir a la Cúpula de Brunelleschi en Florencia. Puedes ponerte en contacto con tu hotel y que te las reserven ellos, o hacerlo tu mismo por internet. No tener la entrada reservada puede llegar a fastidiarte un día completo, pues las colas suelen durar hasta 4 horas.
  • Si por alguna razón no has podido reservar alguna entrada, hay una solución que te puede salvar la vida. En uno de los laterales de la iglesia Orsanmichele, en la propia fachada, hay una ventana donde se pueden comprar entradas last minute. Funciona genial. Ahí fue donde nosotras conseguimos entradas para los Uffizi. Dirígete ahí y pregunta.
  • Los lunes están cerrados los museos.
  • Los hoteles en La Toscana tienen una tasa de estancia que hay que pagar allí mismo al hacer el check out. Es una tasa de la ciudad y cada una tiene la suya. Suelen ser entre 2 a 6€ por noche.
  • Fue imprescindible para nosotras tener roaming activado en el móvil. Nos permitió utilizar Google Maps y no perdernos.
  • Interesante ver la serie “Los Medici” antes de viajar a Florencia (en Netflix, Yomvi).
  • Ojo, en Italia no acostumbran a beber copas y la cerveza es carísima (hasta 8€). La costumbre es beber buen vino o aperol spritz.

Adriana & Inés

 Arrivederci La Toscana!