17Mar

Semillas de chía

Las semillas de chía son una excelente fuente de fibra y antioxidantes, calcio, proteínas y ácidos grasos omega 3 de origen vegetal.

Estas diminutas pero poderosas semillas ya fueron usadas en época de los aztecas, mayas e incas, como alimento que les proporcionaba fuerza y resistencia en sus batallas. Se ofrecían también como ofrenda a los dioses, e incluso las utilizaban para preparar medicinas.

Hoy, han vuelto para convertirse en estrellas de la nutrición. Las semillas de chía son catalogadas como un superfood (un superalimento), por su alta concentración de nutrientes.

Entre las propiedades de las semillas de chía cabe destacar:

  • Tiene 5 veces más calcio que la leche y 8 veces más fósforo
  • 3 veces más antioxidantes que los arándanos
  • 3 veces más hierro que las espinacas
  • 2 veces más fibra que la avena
  • 2 veces más potasio que los plátanos
  • 2 veces más proteína que cualquier verdura
  • 7 veces más omega 3 que el salmón

Su elevada cantidad de fibra contribuye a mantener un transito intestinal regular, a reducir el colesterol, y a mantener los niveles de azúcar en sangre, por lo que es un alimento ideal para diabéticos.

La chía contiene mucílagos, un tipo de fibra soluble, que hace que cuando entran en contacto con agua u otro líquido, se expanda formando una red de gelatinosa. Cada semilla de chía tiene la capacidad de absorber hasta nueve veces su peso en agua. De aquí que se utilice como espesante natural, o para preparar postres como el ya conocido pudding de chía.

Las semillas de chía no contienen gluten por lo que son aptas para celíacos.

¿Cómo comer las semillas de chía?

Son muy fáciles de incorporar a nuestra dieta. Resulta perfecta para empezar el día, para media mañana o como merienda. Es suave para el sistema digestivo y proporciona mucha energía. Además, favorece la hidratación corporal durante toda la jornada.

Las semillas de chía no aportan mucho sabor, así que no van a alterar el gusto de nuestros platos.

Añádelas a tus zumos y batidos. Prepara un pudding simplemente añadiendo líquido y dejándolo reposar hasta que espese de manera natural. Verás que después de media hora empieza a espesarse hasta adquirir una textura gelatinosa. Déjalo de un día para otro en la nevera y se convertirá en un pudding para desayunar. Remueve antes de comer. Pincha aquí para ver la receta completa de Pudding de chía.

Espolvorea chía en sopas, ensaladas, yogures o macedonias. Es una buena forma de multiplicar el aporte de fibra.

¿Dónde compro la chía?

Afortunadamente cada vez es más fácil encontrar. Por supuesto en cualquier tienda de productos ecológicos. Pero también en la parte eco de las grandes superficies.

Chivatazo: os chivo que yo la compro en Aldi. Siempre tienen y está muy bien de precio.