7Mar

Garbanzos con espinacas

Los garbanzos con espinacas son un plato muy típico de nuestra cocina. Tradicionalmente, es uno de esos guisos llamados de vigilia, que se preparan en tiempo de Cuaresma y Semana Santa. Sabroso y sano como el que más, es una receta perfecta para calentar los fríos días de invierno.

Como siempre, utilizo la mínima cantidad de aceite y grasa en mis recetas. Todos los ingredientes son sanos y con las calorías justas para llevar una dieta equilibrada. Esta receta os la recomiendo como plato único, o detrás de una ensalada ligera.

Las legumbres, hay que ponerlas a remojo unas 12 horas antes de cocinarlas. Lo mejor es dejarlas desde la noche anterior. Es importante utilizar un bol grande pues doblarán su peso y tamaño durante el reposo. Todas las legumbres se ponen en agua fría, a excepción de los garbanzos, que hay que hacerlo en agua caliente. Mucho mejor si añadimos una cucharadita de sal que ayudará a que queden más tiernos. Tira el agua de remojo, no la utilices para cocinarlos.

A la hora de cocinarlos, los garbanzos también son la excepción de las legumbres pues deben añadirse cuando el agua esté hirviendo y no antes. Todos estos pasos son importantes para que los garbanzos nos queden tiernos y no duros.

En los ingredientes, he puesto el peso en seco. Si vas a usarlos ya hechos, tendrás que calcular el doble de peso (800 grs).

Las espinacas las hago aparte porque suelen amargar un poco. De esta manera les quitamos el amargor. Como todos los guisos, estará mucho más rico si han pasado unas horas desde su elaboración. Incluso de un día para otro.

Garbanzos con espinacas
 
Tiempo
Tiempo
Tiempo
 
Raciones: 4
Ingredientes
  • 400 grs. de garbanzos
  • 300 grs. de espinacas
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de salsa de tomate
  • 1 cucharadita de postre de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • Sal
Elaboración
  1. Pon a remojo los garbanzos desde la noche anterior en agua templada con una cucharadita de sal. Escúrrelos antes de cocinarlos. No utilices el agua de remojo para la cocción.
  2. Pica fino la cebolla y los dientes de ajo. Rehógalos 5 minutos en una olla con un poco de aceite de oliva. Añade 1 cucharadita de pimentón dulce, 3 cucharadas de salsa de tomate, y 1 hoja de laurel. Remueve unos segundos.
  3. Agrega ahora 1 litro de agua a la olla y esperamos a que hierva para incorporar los garbanzos. Añade un poco de sal, tapa, y deja que se cocine lentamente, hirviendo a fuego medio durante 1 hora y ½ aproximadamente. Hasta que los garbanzos estén tiernos. El agua debe cubrir los garbanzos y sobrepasarlos un poco. Si ves que te has quedado corto, añade un poco más (pero ojo! ten en cuenta que el agua tiene que estar caliente).
  4. Cuando la cocción de los garbanzos esté a 15 minutos de acabar, cocina las espinacas en una sartén aparte. Pon unas gotas de aceite de oliva y simplemente deja que se ablanden. Si no caben todas las espinacas a la vez, hazlas en 2 tandas. Parecen muchas pero luego se quedan en nada.
  5. Incorpora las espinacas al guiso de garbanzos y deja que cueza todo junto durante 5 minutos más.
  6. Antes de servir, comprueba el punto de sal y rectifica si fuera necesario.
  7. Como siempre, los guisos están mucho más ricos de un día para otro.
Notas
Este guiso de garbanzos con espinacas se puede hacer también en olla exprés. Es una versión mucho más corta. Sigue los mismo pasos de la receta tradicional y cuando añadas el agua, cierra la olla y deja que se cocine durante 30 minutos desde que suben los aros.

Si te ha quedado demasiado líquido, quita algo de caldo y guárdalo para tomarlo, por ejemplo, en una sopa.

Te recuerdo que a la hora de cocinarlos, los garbanzos también son la excepción de las legumbres pues deben añadirse cuando el agua esté hirviendo y no antes.