14Oct

Conchitas rellenas de merluza y bechamel de calabacín

Conchitas rellenas de merluza y bechamel de calabacín

Quién no habrá probado alguna vez estas conchitas rellenas… En mi casa las hemos comido toda la vida, desde pequeños, rellenas de diferentes cosas, pero siempre para aprovechar los restos que quedaban de días anteriores. Recuerdo como especialmente ricas las que nos hacía mi abuela. Y es que mi abuela Nieves era como MacGyver, capaz de cocinarte el mejor plato que has probado en tu vida, con cuatro restos de comida que hubiera en la nevera.

Yo he hecho mi versión sana de esta receta, sustituyendo la bechamel tradicional por bechamel de calabacín que no lleva harina. Es una receta muy fácil y vistosa que además, podemos preparar con antelación ya que se pueden congelar.
A los peques de la casa les resulta divertida y original, estas conchitas suelen ser infalibles para conseguir que coman pescado.

Para los que no tengáis en casa, las conchas de vieira se pueden comprar. En algunos sitios las venden sueltas y si no, las encontraréis en la sección de congelados de muchos supermercados. Las venden ya rellenas, una vez que las comamos, guardamos las conchas para seguir utilizándolas.

Vamos con la receta!

Ingredientes

Merluza / cualquier otro pescado / sobras de pescado del día anterior
1 y 1/2 Calabacines medianos
1/4 cebolla
200 ml. de leche semidesnatada
30 ml. Aceite de oliva
Pimienta (al gusto)
Nuez moscada (al gusto)
Sal
Queso rallado (Solo si vamos a gratinarlas)

Elaboración

  1. Picamos la cebolla y la rehogamos en un cazo con los 30 ml. de aceite de oliva.
  2. Pelamos y partimos los calabacines en trozos medianos. Los añadimos al cazo, tapamos y dejamos cocer a fuego medio, durante 10 minutos.
  3. Añadimos la leche, sal, pimienta y nuez moscada. Tapamos de nuevo y dejamos que se siga cocinando a fuego medio durante 15 minutos.
  4. Pasado el tiempo, lo trituramos bien con la batidora hasta que nos quede una textura fina y suave. Probamos y rectificamos de sal, pimienta y nuez moscada si nos hiciera falta.
  5. Cocinamos la merluza al horno (o el pescado que hayamos elegido). Si tenemos sobras de pescado del día anterior, las aprovechamos y así nos ahorramos este aso.
  6. Desmigamos el pescado con mucho cuidado de quitar todas las espinas, y lo mezclamos con la bechamel de calabacín.
  7. Esperamos a que se enfríe la mezcla para que adquiera un poco más de cuerpo. Una vez fría, rellenamos nuestras conchitas.
  8. Si vamos a gratinarlas, espolvoreamos queso rallado por encima y las metemos al horno, en modo grill y a 250 grados. El relleno ya está cocinado, así que solo tenemos que esperar a que el queso se gratine y ya las tenemos listas para comer.
Las conchitas podemos congelarlas ya hechas, o congelamos la mezcla de bechamel y pescado para utilizarla más adelante.